miércoles, 22 de abril de 2020

Incompetencia, mentiras y mordazas que matan

Incompetencia, mentiras y mordazas que matan
Si algo está quedando claro en esta pandemia es la incompetencia de políticos y dirigentes para gestionar una crisis de esta envergadura, y probablemente cualquier crisis.
Incompetentes hay muchos, desde  ministros, a alcaldes y consejeros y consejeras de varias comunidades autónomas. Pero sin duda alguna, el mejor representante de incompetencia es el Gobierno estatal al pleno, encabezado por Pedro Sánchez y seguido por el inefable Pablo Iglesias.
Hay que reconocer que Pedro Sánchez hace un discurso paternal, agradable al oído: “todos unidos, saldemos de está, no dejaremos a nadie atrás,…”;  nuestros hijos lo son todo, hemos pecado de prudencia…”; es bonito, pero así no se gana ninguna “guerra” como él lo ha definido. Una “guerra”, y cualquier empresa de alcance, se gana con al menos cinco elementos clave: Valores y propósito compartidos; liderazgo;  información veraz y fiable; recursos adecuados y suficientes, y estrategia inteligente.
El gobierno central, parece que no se ha percatado que sigue sin aportar ninguno de estos cinco elementos clave.
La lucha común, compartida y con un propósito claro, no se da, porque no se sabe cuál es, más allá de doblar una curva matemática, que en realidad son montañas de cadáveres de nuestros familiares y amigos, y mantener a la población en arresto domiciliario bajo control policial. Liderazgo, ausente, nadie les cree, ni ellos mismos, porque mienten de forma escandalosa. Información engañosa, cercenada, vetada y censurada. Hasta parece que contar  muertos se ha convertido en un ejercicio complejo para este gobierno.
Y recursos…, aún estamos a vueltas con mascarillas, que valen 90 céntimos, que se fabrican con mínimos materiales, y ni eso, a más de tres meses del origen de la pandemia, se puede asegurar. La mascarilla se ha hecho emblema de heroísmo y símbolo de incompetencia gubernamental. Y a falta de mascarillas, han entrado en juego las mordazas que tapan la boca de quienes con juicio crítico cuestionan la eficacia de un gobierno que además de hacer alarde de incompetencia, hace ostentación de prepotencia  e inoperancia.
El gobierno no parece haber tenido capacidad de proteger a la población, ni tan siquiera al colectivo sanitario, se ha limitado a vaciar las arcas y poner mordazas ya que no había mascarillas.
Pero donde verdaderamente el Gobierno demuestra su ineptitud, e incompetencia absolutas, es en la ausencia total de estrategia inteligente. ¿Cómo puede salir una ministra a decir “ estamos trabajando en una desescalada gradual, en dos etapas,…” o anunciar “ que tras consultar con los expertos los niños podrán ir a acompañar a sus padres a comprar”, y a las cuatro horas, el criterio de los expertos no era este sino el de “salir a pasear”?. Es evidente que no consultan con los auténticos expertos, los millones de personas que articulados en la sociedad civil, conocemos nuestros problemas y sus posibles soluciones. Y para mayor escándalo, ésta es una crisis gestionada desde las palabras y un par de gráficas retrospectivas;  no hay ni un solo documento que se nos ofrezca, para ver qué quieren hacer de nuestras vidas en el 2020, con qué objetivos, con qué impacto, con qué consecuencias para nuestras vidas. Quizá deberían considerar que la ciudadanía somos adultos maduros y con autonomía, y que tenemos derecho a saber y opinar sobre nuestras vidas, además de obedecer órdenes cuarteleras y asumir una tutela impuesta a la fuerza.
Señores y señoras del gobierno, ustedes son responsables de estar cercenando nuestros derechos más básicos: el derecho a la vida, a la salud, a la libertad de expresión, al trabajo,…por pura incompetencia e inoperancia. No duden que habrá procesos contra ustedes. Sus egos, falta de empatía con la sociedad, su visión Madrid-centrista de la realidad de la pandemia, debe ser pasada por el filtro de la justicia.
No callaremos, aunque nos amordacen, ni aunque nos mate su incompetencia.
Señor Sánchez, no sermonee más, retírese a escribir su segundo manual de resistencia para los demás…, y deje a otros más capaces de la sociedad civil, no de los partidos oportunistas,  definir de forma transparente y participativa una estrategia eficaz, para ganar esta  pandemia que no es una “guerra” que se gane con militares y represión, sino con inteligencia, participación responsable y respeto a los derechos y libertades de la ciudadanía.

Fernando Almansa López

martes, 21 de abril de 2020

Amar la profesión, vivir la vocación

Amar la profesión, vivir la vocación
Muchas emociones, muchas experiencias, muchas lágrimas, mucha frustración y mucha tristeza.
Mucho miedo, impotencia, desolación, sufrimiento, soledad…
Y en medio de todo ello, mucha esperanza, dedicación, trabajo, compromiso.
Nada de heroísmo, pura profesionalidad, pura vocación sanitaria, médica, humana.
Cómo no agradecer a tantas personas, particularmente del sector de la salud, su dedicación, y profesionalidad, su humanidad y vocación.
Esta es la lección más bella para toda la sociedad, la vocación humana, reflejada en la vocación por el cuidado de la salud de las personas, de la comunidad.
Reflejado en la vocación que desde dentro, impulsa a dar lo mejor, con entusiasmo, con fatiga pero superada por la energía.  Vocaciones compartidas en equipos.
El sentimiento de estar en lo tuyo, de hacer el BIEN con mayúsculas, de saberte que el baremo ético lo has marcado tú. Sin necesitar sirenas, ni aplausos ni medallas; ni los monumentos que vendrán.
Saberse recompensado en la conciencia personal, colegial y comunitaria, sentirse llamado a, y estar en.
Una lección de vocación y profesionalidad para toda la sociedad, que no debemos olvidar, y que es válida para todos los sectores, la enseñanza, el comercio, la abogacía, la arquitectura,… para la vida en comunidad con espíritu de servicio y con plenitud vocacional plasmada en profesionalidad cotidiana.
A todas las personas que dedicáis lo mejor de vuestra vida: vuestra vocación y profesión a generar salud, vida y esperanza. Gracias.

Fernando Jesús Almansa López

Logroño.

domingo, 19 de abril de 2020

La incompetencia que mata


La incompetencia que mata
Si algo está quedando claro en esta pandemia es la incompetencia de cientos de políticos y dirigentes para gestionar una crisis de esta envergadura, y probablemente cualquier crisis.
Casos hay muchos, desde  ministros, a alcaldes y consejeros y consejeras de varias comunidades autónomas. Para muestra un botón: Raquel Romero de Unidas Podemos que llegó a la Consejería de Derechos Humanos, participación ciudadana y cooperación internacional,  de La Rioja, por las carambolas de los equilibrios post-electorales, y que permanece alelada, sin tomar acción cuando los derechos de la ciudadanía están en su totalidad conculcados.  Pero sin duda alguna, el mejor representante de incompetencia es el Gobierno estatal al pleno encabezado por Pedro Sánchez y seguido por el inefable y ególatra Pablo Iglesias.
Hay que reconocer que Pedro Sánchez hace un discurso paternal, agradable al oído: “todos unidos, saldemos de está, no dejaremos a nadie atrás,…”, es bonito, pero así no se gana ninguna guerra como él lo ha definido. Una guerra, y cualquier empresa de alcance, se gana con al menos cinco elementos clave: Valores y propósito compartidos; liderazgo;  información fiable; recursos adecuados y suficientes, y estrategia.
El señor Sánchez y el insensato Iglesias, parece que no se han percatado que siguen sin aportar ninguno de estos cinco elementos clave.
La lucha común, compartida y con un propósito claro, no se da, porque no se sabe cuál es, más allá de doblar una curva matemática, que en realidad son montañas de cadáveres de nuestros familiares y amigos. Liderazgo, ausente, nadie les cree, ni ellos mismos, es obvio. Información engañosa, cercenada, vetada y censurada. Hasta parece que contar  se ha hecho un ejercicio complejo para este gobierno. Un niño de seis años cuenta mejor que ustedes.
Y recursos…, aún estamos a vueltas con mascarillas, que valen 60 céntimos, que se fabrican con mínimos materiales, y ni eso, a más de tres meses del origen de la pandemia, se puede asegurar.
Pero donde verdaderamente el Gobierno demuestra su ineptitud, incompetencia, y falta de inteligencia absolutas, es en la ausencia total de estrategia. ¿Cómo puede salir una ministra a decir “ estamos trabajando en una desescalada gradual, en dos etapas,…” y no hay un solo documento que se nos ofrezca, para ver que quieren hacer de nuestras vidas en el 2020, con qué objetivos, con qué impacto, con qué consecuencias para nuestras vidas?. Quizá deberían considerar que la ciudadanía tenemos derecho a saber y opinar sobre nuestras vidas.
Señores y señoras del gobierno, ustedes además de incompetentes, son responsables de estar cercenando nuestros derechos más básicos, de estar dejando morir a decenas de miles de personas, por pura incompetencia e inoperancia. No duden que habrá procesos contra ustedes. Sus egos, falta de empatía con la sociedad, su visión Madrid-centrista de la realidad de la pandemia, debe ser pasada por el filtro de la justicia.
No callaremos, aunque nos amordacen, ni aunque nos mate su incompetencia.
Señor Sánchez, no sermonee más, retírese a escribir su segundo manual de resistencia para los demás…, y deje a otros más capaces definir de forma transparente y participativa una estrategia eficaz, para ganar esta “guerra”.

Fernando Almansa