Echarse a un lado y dimitir
a tiempo.
Es tiempo de unir esfuerzos, de remar en la misma dirección y dejar el
análisis de responsabilidades técnicas y políticas, para más adelante; para
cuando cese “la peste” que nos invade por doquier. Así se expresan la mayoría
de políticos y comentaristas en estos momentos de guerra mundial y duelo
internacional.
Nada más lejos de la verdad, de lo oportuno. A nadie se le ocurriría remar
en un barco en el que el capitán duerme, o no sabe, o se ha quedado mudo. Lo
urgente sería apartar al inoperante y colocar alguien al frente con conocimiento,
sentido profesional, y responsabilidad, sin que medien otros intereses, más que
el del bien común y el buen hacer.
Llevo más de 35 años de vida profesional en el mundo humanitario
internacional, en muchas organizaciones existe el principio de “step aside” que se aplica cuando llegan
grandes crisis humanitarias. El principio de “step aside” vendría a ser un “échate a un lado”, es decir, si la
persona que está al frente de un programa, o de una responsabilidad regional,
no reúne las competencias necesarias para lidiar con una crisis humanitaria de gran envergadura, se aplica de
forma inmediata y pre-acordada, un “step
aside”, esto es, se le aparta del cargo y se pone al frente a una persona
más cualificada para liderar la respuesta humanitaria y conseguir que se salven
vidas de forma eficiente, que es de lo que se trata.
Aquí en España y en concreto en varias Comunidades Autónomas, hay que pedir
urgentemente muchos “step aside”, o en
términos políticos dimisiones urgentes, ahora que se hunde el barco, para
intentar que no naufraguemos todos, o casi todos en él, por pura incompetencia.
Durante décadas nos hemos acostumbrado a que los políticos actúen como “sabelotodo”
de verborréica presencia, pero en estas horas críticas, la farsa no se aguanta
más, no se debe aguantar.
Desde aquí pido responsabilidad, échense a un lado todos los inoperantes,
los que decían que podían y ahora no saben ni pueden, y dejen que personas
dedicadas y con conocimiento, intenten salvar vidas, desde la toma de decisión política
y técnica responsable y no solo desde el heroísmo de algunos profesionales en
la primera línea de frente.
Desde la Comunidad Autónoma de La Rioja, desde donde escribo, grito: ¡échense
a un lado ya!; y si no lo hacen ahora, deberán hacerlo con mayor carga de
responsabilidad moral y quizá penal en el futuro.
Fernando Almansa López
Asesor Humanitario Independiente