sábado, 22 de octubre de 2011

Del 15-O al 20-N: El cambio es imprescindible Hay algo que va desfasado entre lo que está pasando en la sociedad española y lo que los medios de comu

Del 15-O al 20-N: El cambio es imprescindible

Hay algo que va desfasado entre lo que está pasando en la sociedad española y lo que los medios de comunicación van proclamando. El pasado 15 de Octubre las manifestaciones que recorrieron decenas de ciudades en España ( y miles en todo el mundo), aglutinado a millones de ciudadanos, señalan una vitalidad enorme de quienes reclaman una democracia real y exigen que lo social prime sobre lo financiero. Que la ciudadanía sea el eje de la política nacional y no las macrofinanzas que ocultan la realidad de las economías de millones de ciudadanos.

Sin embargo viendo noticiarios y titulares de prensa, se diría que la precampaña electoral se perfila como otra más, ya se vaticina que el PP arrasará y que Rubalcaba y su PSOE maltrecho será la oposición de mayorías; los demás partidos… marginales; y de la abstención o votos nulos ni se habla.

Sin embargo, sabemos a ciencia cierta que lo que va a subir de forma radical van a ser los votos a los partidos con propuestas frescas y centradas en los problemas reales. Que la abstención y el voto nulo seguirán ganado terreno, dejando una vez más en entredicho a la democracia formal que se nos vende en forma festivalera bajo el manido y ya repúgnate slogan de “la fiesta de la democracia” como forma de bautizar la jornada electoral, cada vez más estafa periódica con la que se sella el bipartidismo absolutista que reproduce los turnos de alternancia política que otrora bendijera Isabel II.

El 20 de Noviembre, no hay que debatirse entre votar al PSOE o al PP, binomio de mentiras, recelos y estafas sociales y publicas, artífices de decenios de especulación inmobiliaria, de desalojos miserables, de crecimiento del paro de forma astronómica, de adormecimiento de juventudes, de despilfarro administrativo, de promesas sociales incumplidas, de manipulación constitucional. PP y PSOE son los mismos perros con distintos collares, son la expresión de la politocracia y plutocracia más absolutista.

Rubalcabas que descubren formulas magistrales que venden con autoridad, sin haber sido capaces de experimentarlos. Rajoyes deseosos de tomar el relevo, para arrasar y reproducir los mismos esquemas de crecimiento económico insostenible e inequitativo.

Hay que cambiar de una vez, hay que promover una democracia real, participativa y proporcional. Hay que pensar en otra economía más de servicios que de consumo innecesario, más de la cultura y la innovación que del consumo aborregante y contaminante.

Hay que decrecer los bancos y hacer crecer la acción social, hay que vivir con menos para que vivamos mas. Y de eso ni PP ni PSOE saben y buscan en el viejo recetario, en la alquimia de la política pasada, y no miran en la cuántica presente en la nueva realidad, de la que ellos ya no son participes ni saben interpretarla.

El 20 de Noviembre hay que romper el modelo convencional porqué ya no vale, y no hay que tenerle miedo, nada va a pasar que no sea ir a mejor.

Fernando Almansa

15-M = ¡VIVA LA ISIDRA!

15-M = ¡VIVA LA ISIDRA!

Cuando en 1812, se gritó “Viva la Pepa”, dando paso a una nueva constitución progresista en España, no era sino el culmen de un proceso de resistencia y transformación social en la ajetreada España de la invasión napoleónica. Una constitución que culminaba un proceso de revueltas contra las debilidades monárquicas y gubernamentales y el sometimiento a las tropas invasoras francesas. El motín de Aranjuez sería uno de los detonantes de todo un proceso constituyente.

Quizá ahora en el 2011, el movimiento “15 de mayo”, de origen a una nueva constitución será “la Isidra”.

Este movimiento espontaneo y contundente, es legítimo y esencialmente ético.

La demagogia en al que ha derivado el sistema político reinante en España y en el mundo, la arrogancia e inoperancia de una gran parte de dirigentes y opositores, el menos precio a la ciudadanía, la aplicación de las políticas más intransigentes del capitalismo radical, la dilapidación de los caudales públicos, la corrupción, la ineficacia y la prepotencia de la clase política sometida a las tropas invasoras del capital, como otrora lo fuera a las trapas napoleónicas, han estallado en un brote de solida indignación.

Sin duda hay un capital social acumulado en las dos últimas décadas que rinde sus beneficios, hay que recordar las movilizaciones del 0,7% a mediados de los años 90, y las de “ Guerra No” de 2003. Esta es una nueva manifestación, más capaz y sólida y que se nutre intelectualmente de las recientes publicaciones de “Indignaos” o “Reacciona”, que han puesto sobre el tapete que ya se ha llegado a la gota que desborda el vaso.

No se puede estar fuera de este mensaje sencillo y radicalmente democrático: Basta de abusos, de manipulaciones y de jugar con la degenerada “res-publica”.

Los movimientos del Magreb, tenían que llegar y ha llegado, porque el Gadafi que ahora se busca como a una presa de caza, era hace apenas unos meses objeto del protocolo de nuestro Gobierno. Las revueltas sociales tenían que llegar porque cinco millones de parados, no caben debajo de la alfombra, y los discursos patéticos de las grandes fuerzas electorales solo hacen subir la indignación. La revuelta pacífica tenía que llegar por que la banca y multinacionales han esquilmado a la población sin ningún apuro y con la connivencia de la clase política.

Hay que sumarse al a revolución pacífica que ya está en marcha, que no debe dejar ni un golpe ni un porrazo, debe dejar un fruto esencial: un nuevo contrato social, justo y de verdadera democracia.

Una nueva constitución está en marcha : ¡Viva La Isidra!

Salvar el poder y matar la democracia

Salvar el poder y matar la democracia

Parece que los políticos de pedigrí, los que llevan en el asiento décadas, y en algunos casos siglos a través de clanes familiares, están decididos a salvar su cuota de poder a toda costa, incluyendo el matar a la democracia real si fuera necesario.

Es patético ver cómo sin mayor escrúpulo y en medio de la dormidera estival, deciden modificar la Constitución, para “ajustar el control presupuestario”. Cuando en realidad lo que hay que cambiar son a los políticos que durante décadas han dilapidado las arcas públicas, y ahora nadie parece ser responsable de ello, y acaso pretenden que un maquillaje de artículos en la carta magna vaya a solventar un problema moral de gran calado.

La que fue celebrada como Constitución que une al pueblo, que gozaba de gran salud, etc., etc., ahora parece que hay que parchearla por vía de urgencia y ni se cuenta con el pueblo. Si quieren modificar la constitución hágase a fondo; revísense las competencias del senado, el mecanismo electoral y sus mayorías parlamentarías, los privilegios de los grupos políticos, el papel de la corona, etc. etc.

Los que abogamos por una nueva Constitución, no la queremos remendada a espaldas del pueblo, la queremos nueva y actual, con futuro y popular.

Es triste oír las declaraciones del Sr. Bono, queriendo denigrar el movimiento 15M, tachándolos de incultos, al no saber lo eficaz de la persecución contra el fraude fiscal en España durante el último año. ¡Claro Sr. Bono la persecución “exitosa” del fraude fiscal es porque éste es espectacular, y se ha tolerado y encubierto! por eso lo denunciamos.

Es patético ver a Esperanza Aguirre llamar mentirosos a quienes dicen que se han recortado presupuestos en Educación. Si el cuento de Pinocho fuera cierto, los Gepettos que te votaron Esperanza, llorarían amargamente al ver ¡tu larga y roja nariz!.

Resulta esperpéntico ver a Rubalcaba , augurando mayor ajuste, mayor presión, resulta lamentable, ver a la Ministra Salgado imponiendo impuestos patrimoniales de la noche a la mañana, con cifras a capón.

Resulta desmoralizante pensar que el 20N además de ser la fecha de la muerte del último dictador de este país, puede ser de nuevo la fecha de una muerte más de la democracia real, a no ser que de una vez por todas los electores, mandemos a su casa a esta clase de políticos de medio pelo, que confunden sus visiones alucinantes de poder con la realidad cotidiana de la ciudadanía.

¿Y los griegos,…? Pobres victimas de sus gobiernos y de una Europa insolidaria.

¡Hay que parar a esta clase política de la fanfarria, la arrogancia, el despropósito y el desprecio a la ciudadanía!.

Fernando Almansa