Más vacunar y menos reprimir
El Gobierno de Concha Andreu, como el de Sánchez y otros muchos de nivel autonómico, parecen estar enrocados en un liderazgo casposo, y regañón, culpabilizante a la ciudadanía, y ajeno a dar cuentas de la gestión sobre la pandemia.
El lenguaje usado por Andreu y otros muchos, mal llamados “líderes sociales”, está más cerca del autoritarismo, del ordeno y mando y del chusquero machismo, que de un lenguaje de corresponsabilidad, participación y propuesta de soluciones rigurosas y consensuadas.
Mientras la vacunación avanza a trancas y barrancas, y no con la velocidad de emergencia mundial que requiere, se acumulan las limitaciones de derechos, las restricciones al trabajo y la falta de dotaciones en abundancia de recursos sanitarios y educativos, reconvirtiendo de forma drástica presupuestos, tal y como exige la situación.
Mientras se nos llama a la solidaridad, la clase política no solo preserva sus privilegios, sino que los agranda, aumentando salarios y manteniendo in extremis a arribistas incompetentes y mentirosos, como recién hemos visto.
Andreu, parece ignorar que su discurso y su hacer, no solo es antipático, inapropiado y poco inteligente, sino que además es profundamente injusto e insolidario, abocando a mayor pobreza a la población riojana, no solo la hostelería, (sector muy tocado y muy visible en nuestra sociedad), sino a tantos otros sectores invisibilizados.
Señora Andreu, renueve su enfoque de liderazgo, hable con la sociedad, empatice, resuelva, invierta masivamente en sanidad y educación, y no reprima derechos sin evidencias científicas de beneficios mayores. La sociedad riojana está harta de la incompetencia gestora que causa muerte y pobreza.
Fernando Jesús Almansa López