Cobrar por hacer, estar o ser
Me llama la atención el lenguaje coloquial
sobre el mundo del trabajo. Y más allá de llamarme la atención el lenguaje, frecuentemente
me escandalizan los pensamientos que subyacen tras ese lenguaje.
Es frecuente oír expresiones como: “se ha colocado muy bien”; yo me imagino
a alguien quedándose bien encajado en un sitio, para que nadie le moleste y
donde por supuesto se cobre un buen salario. ¡Colocarse!, es decir buscar el “locus” donde quedarte
quietecito…
O esta otra expresión, “tener un buen puesto”, vuelve sobre la misma idea, como si se
tratara de un puesto de caza o de francotirador; apostarse y esperar a que pase
la perdiz. Posicionarse, acomodarse, colocarse, que así lo relaciona todo el
diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.
Y qué decir de “ascender a un puesto muy bueno”, como si de la ascensión a los cielos
se tratara; subir para separarse del polvo terrenal, y cobrar los beneficios de
las alturas.
Recuerdo en un curso, de aquellos que dan
puntos en la función pública, que un participante dijo, “yo vengo a este curso para ascender, trabajar menos y cobrar más, que
es de lo que se trata”, lo decía con orgullo, como si sus ojos brillaran de
inteligencia y sagacidad suprema, cuando en realidad, su culo hundido en el
asiento señalaba sus bajezas morales sin dejar rastro de duda.
Y qué decir de las “oposiciones”, no se sabe
aún a ciencia cierta a quien se oponen, si unos contra otros, o contra la llana
ciudadanía, o contra el trabajo….
Y que iluminador resulta preguntar de forma
ingenua por el trabajo a alguien, y comprobar si la respuesta tiene que ver con
el hacer, con el estar o con el ser. Por ejemplo “yo enseño”, “escribo libros”,
“trabajo en el hospital, “ etc., tiene
que ver con el hacer. Otros contestan: “estoy en la Diputación”, “estoy de conserje”, “estoy….”, se diría que es el hecho de
ubicarse en, lo que da la razón del trabajo. Otros aspiran a bienes superiores
y contestan cosas como “ soy político”
“soy funcionario” “soy médico”, …..
El trabajo tiene mil formas de entenderse,
desde el que es y hace; el que solo es; el que solo está, y todas las combinaciones
posibles, de ser, estar y hacer.
Ojalá un día las ideas sobre el trabajo
evoluciones algo más y se oiga con más frecuencia: expresiones como “yo colaboro con…”, “yo sirvo a…”, “Me dedico a …”
“trabajo para que…”, “mi vocación es…”, “mi profesión es…”
Hacer y ser y menos estar. Ojalá nunca se
pagara a nadie por estar, sino por ser vocacionado para hacer con dedicación.
Fernando Almansa
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