¿Políticas de austeridad o de injusticia?
No deja de oírse en
los medios de comunicación frases como: “hay que aplicar políticas de austeridad”,
o “las políticas de austeridad no funcionan,…”
A veces estas
frases incorporan la palabra recortes. “debemos seguir aplicando políticas de
austeridad y recortes…”
El diccionario de
la Real Academia de la Lengua Española, da unas definiciones de austeridad un tanto “pobres” sino austeras: “Cualidad de austero. Mortificación
de los sentidos y pasiones.”
Y sobre la
palabra austero indica en sus dos
primeras acepciones: “Severo, rigurosamente ajustado a las normas de la
moral” Y “Sobrio, morigerado,
sencillo, sin ninguna clase de alardes.”
Las definiciones filosóficas
y religiosas de la austeridad son algo más ricas, que no ampulosas. La
austeridad es una virtud por la que las personas viven conforme a lo estrictamente
necesario para una vida digna; sin ningún tipo de exceso y posesión superflua.
La austeridad hace referencia a una vida sencilla y en humildad, usando los
recursos disponibles de forma plenamente consciente y sólo para satisfacer las
necesidades reales del ser humano.
Muy lejos están las
definiciones de la real academia cuando dice “rigurosamente ajustado a las normas de la moral” o al concepto
filosófico más ampliamente definido aquí.
Cuando los políticos
hablan de políticas de austeridad, en realidad no se refieren al virtuosismo de
ajustar los recursos a las necesidades más esenciales del ser humano, sino
exactamente todo lo contrario, satisfacer la demanda de los mercados, o
incentivar el consumo de quienes más tienen, pasan por delante del deber de satisfacer
las necesidades más básicas, como la vivienda, la alimentación, la protección de
las personas dependientes o la educación.
Me indigna cuando
veo que la virtud de la austeridad se usa para ocultar la inmoralidad de la
injusticia que subyace bajo las políticas que en España y muchos países se
están aplicando por mandato de los oligarcas que controlan las finanzas
mundiales y las instituciones envueltas en un caramelo frágil de democracia.
La Austeridad es
una virtud a ser practicada individual y colectivamente; el recorte de derechos es una injusticia e inmoralidad
a ser erradicada.
No confundan los
términos para encubrir toda la porquería e injusticia que las Instituciones
están echando encima de la ciudadanía.
Fernando Jesús Almansa
López
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