POZANCOS:“y
también la lluvia”
Para
quienes no hayan visto la película de Itziar Bollaín “ Y también la lluvia”,
les recomiendo que la vean, un relato dramático y real sobre los deseos de
apropiarse del agua en Bolivia, privatizando incluso el agua de la lluvia.
Pero si
no pueden verla, pueden aproximarse a una versión del problema en edición
alcarreña, con acercarse al pueblo de Pozancos pedanía de la ciudad de
Sigüenza.
El valle
de Pozancos-Ures es un precioso valle rico en agua como el propio nombre de
Ures indica en lengua Vasca, pues fueron unos monjes vascos quienes fundaron el
pueblo. La centenaria fuente de Pozancos,
de curioso diseño sobrio y señorial ha sido hasta hace unos meses una fuente
abundante y de calidad, de la que no sólo bebían los lugareños sino donde
repostaban vecinos de toda la comarca.
A los
pies de la Iglesia, que otrora albergara joyas del maestro de Pozancos y hoy
expuestas en el museo diocesano de Sigüenza, hoy la fuente ha dicho adiós y ha
derramado su última lágrima. La razón, la vienen denunciando activamente los vecinos
de Pozancos: aguas arriba un propietario de una finca de recreo, aplicando
métodos más propios del Conde de Romanones que de los tiempos que corren, ha
perforado pozos de gran de profundidad y
sangra la capa freática hasta el límite, para regar copiosos prados de césped
que ha instalado alrededor de la casa a
la que ha amurallado como si de un castillo se tratará. Amén de otras
acusaciones de apropiaciones de monte público etc. que están en curso, el
agotamiento de la vena de agua, es un ejemplo del abuso que se está dando en
nuestro país donde magnates y señoritos parecen ajustar la ley y uso a su
medida sin que la maquinaria administrativa sepa o quiera hincarles el diente. Pozancos puede ser
el botón de muestra de lo que está pasando a pequeña y gran escala en todo el
país donde el caso Gurtel, el caso Bankia, Urdangarín etc., parece que dan
vueltas sin que la justicia más básica se haga efectiva.
Pero en
el caso de Pozancos se junta de forma “ejemplar”,
la ambición, el desprecio a la naturaleza y sus recursos más básicos como el
agua y la tierra, el desprecio a los derechos comunitarios milenarios y
finalmente la parálisis de la administración, sea del Ayuntamiento Seguntino,
del Ministerio de Medio Ambiente y del Registro catastral, hacen que al final
ante las maniobras de algunos “espabilados”, haya mil razones para justificar que
la fuente centenaria de Pozancos se haya secado, mientras bombas sumergibles
riegan praderas de césped sin contemplación, para recreo de unos pocos.
Algo va
muy mal en este país; algo va muy mal en las administraciones que miran a otro
lado. Las voces del pueblo de Pozancos deben ser escuchadas por que hablan del
agua y de la justicia.
Fernando
Almansa
Muchas gracias, Fernando. Al hilo del contenido de tu artículo, quizás ya estés enterado de la próxima convocatoria de protesta que tendrá lugar este próximo sábado día 25 de agosto a las 12 horas. La manifestación partirá de la estación de ferrocarril y llegará hasta la Plaza Mayor enfrente del ayuntamiento. Espero que finalmente se consiga el objetivo de restablecer el orden y estatus original de la fuente principal de ese pequeño rincón de la Serranía.
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