Spanair, Gobierno y Star Alliance
El cese de operaciones de Spanair es un drama social y económico que afectando a miles de familias directamente, destroza además la confianza social en los sistemas de control de la administración pública. Ni la Generalitat de Catalunya ni el Gobierno central parecen asumir responsabilidades , más allá de lamentarse y anunciar multas que jamás se podrán pagar.
Pero la liquidación de la empresa alimentada con dinero público podría haberse, sino evitado, al menos gestionado con un plan de cierre y traspaso de servicios y activos. Pero parece que el efecto sorpresa jugaba a favor de la empresa y no se han andado con medias tintas.
El Gobierno debe dejar que la iniciativa privada gestione sus asuntos, pero debe hacerlo asegurando unas reglas de juego que garanticen el respeto a los derechos básicos de los ciudadanos, trabajadores y usuarios.
Cada día más el sistema administrativo-social en el que vivimos cuenta con menos confianza por parte de la ciudadanía, y Spanair es otro peldaño más en esta escalera que baja empinadamente hacia el abismo de la desconfianza social.
Pero en este mundo de la globalización, de las alianzas estratégicas y los “joint ventures”, Spanair parece haberse hundido solita sin que nadie tenga responsabilidad ni compromiso con la compañía. Uno de los grandes ausentes en este desastre es el grupo “Star Alliance” al que pertenece Spanair y donde participan empresas tan significadas como Lufthansa, SAS, Singapore Airlines y tantas otras. Pero se ve que la alianza no es más que un acuerdo de intercambio de vuelos y pasajeros, pero nada más, ya que Star Alliance no manifiesta preocupación alguna ni compromiso con el hecho.
Spanair ha anulado su página web, colocando un mensaje de “desentendimiento” con avisos de reembolsos etc., mientras que la página de Star Alliance da todos los datos básicos de Spanair, como si no hubiera pasado nada. Entre otras cosas se puede leer:
“Récord en El Prat: Spanair opera actualmente casi 180 vuelos diarios, a 19 destinos nacionales y 22 internacionales, así como muchos otros con un sistema de código compartido con los socios de Star Alliance. “
En fin que Spanair es un drama que representa sin ambigüedades las debilidades y falsedades de los compromisos y responsabilidades de las instituciones entre las que nos movemos.
Fernando Almansa
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